CAP. V.: "Howdy There Partner… Let the Screaming
Begin"
Esta percepción de las
discográficas de Los Angeles nos mantenía en una gran esquina, y es que
habíamos jugado el juego tan bien como podía ser, seguramente mejor que
cualquier otra banda cabecera, pero todavía ninguna de ellas estaba preparada
para comprometerse (con nosotros). Mirando atrás desde ahora es fácil ver
porqué: Las grandes compañías temían lo mismo que la Cruz Roja, y es que
querían proteger su preciosa y pulcra imagen. No querían involucrarse con
ninguna banda que pudiera empañar la imagen que tenían de ellos el resto de
discográficas y medios en el negocio, especialmente con una banda como nosotros
o con cualquiera de los grupos de thrash de entonces, por ejemplo. Recuerdo que
la primera vez que oí hablar de algo así fue a Chris (Holmes) diciendo que
Eddie Van Halen había sido agraviado por su sello, Warner Brothers. Eran
finales de los 70 y, cuando VAN HALEN estaban aún en Los Angeles e iban a hacer
entrevistas, el sello les trató de manera muy embarazosa como si fueran niños.
El caso es que los sellos mostraban mucho más interés y respeto cuando artistas
como Ricki Lee Jones (ndr: una cantante bastante famosa por aquel entonces)
estaba en el edificio al mismo tiempo. Como complemento a esto, tengo que decir
que Chris sabía todo esto porque él y Eddie habían crecido en el mismo barrio y
eran amigos. De hecho, años antes fue Eddie el que le enseñó a Chris a tocar la
guitarra.
Todo esto lo cuento porque era y
es la razón de que haya tantas bandas que deberían estar en el Rock and Roll
Hall of Fame, pero no lo están. Ellos tienen la misma mentalidad que las
multinacionales y quieren parecen "respetables" con respecto al
resto. Esto me enfada especialmente porque lo llaman el "Rock n’Roll Hall
of Fame" pero luego eligen casi siempre a artistas de pop. Y no pasa nada
si quieren un "Salón" para ellos mismos, ¡cojonudo!, pero ir por
vuestra cuenta y no humilléis a los genios del rock con su idea trasnochada de
la música… Pero es divertido cómo W.A.S.P. y todas esas bandas de thrash
consiguieron (al final) contratos con grandes discográficas. Es que una vez que
esos tipos olieron el tufillo del dinero, todos vinieron corriendo a nosotros
como las verdaderas putas que son (fijaros si no en "Chainsaw
Charlie"). Tenéis que recordar que W.A.S.P. no éramos realmente el tipo de
bandas del estilo de la mayoría que salían de Los Angeles en ese momento.
Éramos mucho más duros musicalmente, y nuestro show… bueno, hablaba por sí
sólo. De hecho, teníamos un problema bastante similar al que METALLICA
tuvieron, que fue lo que les empujó a irse a San Francisco. Nos conocimos en un
concierto en Palo Alto en el 83, por cierto, y luego estuvimos juntos de gira por
Estados Unidos un años y medio después. ¡Fue muy divertido!
Dicho esto, la noche siguiente
era Halloween y fui al Rainbow para intentar adormecer mis ansiedades. Es que
Halloween en el Rainbow era siempre una locura, mucho más que en cualquier
noche normal. Así que iba pasando por el restaurante buscando mi mesa cuando un
brazo me agarró y me paró. Miré hacia abajo y ví que el tipo sentado ahí
llevaba un caso de vikingo en la cabeza, con los cuernos y todo. Me sentó a su
lado e inmediatamente empezó a contarme lo que había hecho mal con la banda y
cómo esa presentación no funcionaría fuera de Los Angeles. Después de tres
minutos escuchándole (sin abrir la boca), él terminó su disertación y le
pregunté que quién coño era. Nunca había visto a ese tipo en mi vida pero
estaba actuando como si su opinión realmente importara.
Yo no sabía quién era y,
francamente, me estaba sintiendo ofendido, así que me levanté y me fui a mi
mesa y no pensé mucho más sobre esto en esa noche. Así que la siguiente noche
volví al Rainbow otra vez cuando de nuevo iba andando sólo y un brazo me cogió
otra vez y me hizo sentar, ¿imagináis quién era? Sí, el mismo tipo pero esta
vez sin casco vikingo. Comenzó de nuevo con el mismo discurso de la noche
anterior, de que lo estábamos haciendo todo mal y demás. Y esta vez sí me sentí
realmente ofendido… Recordar que el grupo había logrado algunas cosas muy
notables hasta ese momento, así que algo habríamos tenido que hacer bien. Además, lo hicimos sin ayuda, sin sello
discográfico y sin mánager, y habíamos conseguido ser la banda número 1 en Los
Angeles, que es un gran mercado y muy reputado. Es un lugar que lo ha visto
todo 20 veces, así que es muy difícil impresionar a nadie aquí (y nosotros lo
habíamos hecho).
Así que seguimos hablando y
aquello empezó a acalorarse un poco. Tengo que decir, que yo ya estaba algo
enfadado inicialmente porque realmente no quería escuchar a ese tipo decirnos
nada más. De hecho, yo no estaba muy impresionado porque fuera el mánager de
IRON MAIDEN, que recordar que todavía estaba hablando con Bill Aucoin (mánager
en ese momento de KISS) en ese momento y parecía que podíamos firmar con él. Y
Rod podía ser una estrella en Gran Bretaña, pero yo no le conocía y,
honestamente, en ese momento no me importaba nada. Ya me estaba marchando de
nuevo cuando me dijo de manera mucho más calmada y con una voz muy sincera:
"escúchame, tienes algo con tu banda que tiene la oportunidad de ser grande,
pero no puedes hacerlo tú sólo". Ésas eran las palabras mágicas, y es que
era como si hubiera estado leyendo mi mente… Seguramente todo el mundo ha
tenido un momento en el que pasa de alguien, pero entonces esa persona dice
algo que te hace pararte y que lo cambia todo, pues ¡ése fue uno de esos
momentos!
Ya me relajé y empezamos a hablar
y hablar el resto de la noche, y en algún momento en mitad de la conversación
me dí cuenta de lo realmente interesado que estaba en lo que la banda estaba
haciendo. Después de que el sitio cerrara, volvimos a su habitación de hotel y
seguimos hablando hasta las 7 de la mañana sobre el negocio de la música, la
teoría de rock teatral de las bandas, cómo vender discos y ese tipo de cosas.
No me dí cuenta de que me estaba tanteando, tratando de ver si tenía la cabeza
para hacer una carrera real en este negocio. Y yo de alguna manera estaba
haciendo lo mismo con él, y es que parecía que todo lo que hablamos esa noche
era algo especial que iba tomando su lugar. Podías sentirlo y es que fue una
reunión de dos mentes, ya sabéis. Fue una locura porque todo lo que hablamos
sobre lo que pensábamos cuadraba con lo que pensaba el otro. Lo que pasó fue
que, inicialmente, ninguno de los dos tenía ninguna idea de trabajar juntos,
pero fue algo que iba tomando forma gradualmente según íbamos hablando. Pasamos
mucho tiempo juntos los siguientes días, aunque él tenía que volver a
Inglaterra poco después y, cuando se marchó, instintivamente sentí que había
encontrado lo único que había estado buscando toda mi vida, un compañero de
verdad. Le debo a Ross muchísima gratitud por arrastrar a Rod a ese concierto.
Una vez más, el destino había cambiado y sin perder un autobús…
He pasado mucho tiempo ahora
escribiendo sobre mi conexión con Rod porque esto es lo que fue, y en los
siguientes 14 años fue mi apoyo más que nadie, incluso en la banda. Teníamos
una relación basada en que cualquiera que gritara más ganaba la discusión. Y
esto no es algo malo, que de aquí aprendí que, tratándose de personalidades
fuertes, el que está dispuesto a pelear más duro y aportar alguna solución o
idea suele ser el que tiene razón. La mayoría de las veces es así, de hecho,
pero dejarme deciros que ¡hemos tenido auténticos asaltos de boxeo! Aunque
éramos bastante buenos en dejar nuestros egos aparte y confiar el uno en el
otro en momentos en los que no tenías claro si estabas haciendo lo correcto.
Hay que recordar que, cuando haces cosas que nunca has hecho antes, vas
literalmente aprendiendo o haciendo eso sobre la marcha. Y tienes que confiar
en el instinto de cada uno y la única manera de llevar esto es a través del
respeto mutuo.
He dicho mucho aquí sobre el
hecho de tener un compañero, y no puedo enfatizar más la importancia de esto
para mí. No importa el hecho de cómo se ha desarrollado mi carrera personal a
lo largo de los años, porque el caso es que yo nunca querría haber hecho esto
por mí cuenta. Esto es algo que algunos tipos quieren, pero yo no. Siempre he
envidiado por ejemplo la relación de compañeros entre Gene y Paul de KISS, y lo
he visto desde los primeros tiempos. Quiero decir que, a pesar de que Ace
(Frehley) era mi amigo, los dos que realmente tuvieron esa relación en la banda
eran ellos dos, y esto es lo que yo siempre quise para mí. Recuerdo que cuando
tenía 18 años estuve bastante deprimido y pensaba seriamente en dejar la música
porque no llegaba a ningún lado, y llamé a Ace. Ellos estaban en su primera
gira por Estados Unidos y Gene se puso al teléfono y me preguntó qué iba mal.
Él conocía la banda en la que yo estaba entonces y me dijo que tenía que salir
del ámbito de esos perdedores con los que estaba tocando. "Tú tienes algo
especial así que encuentra a alguien que tenga las mismas cosas e intereses que
tú. Y hagas lo que hagas, no lo dejes, ¡no lo dejes!".
Él fue muy convincente y, cuando
colgué el teléfono, me sentí mucho mejor. Sobra decir que si no me hubiera
dicho esto no hubiera estado en el lugar adecuado para tropezarme con los NEW
YORK DOLLS sólo dos semanas después. Esto me permitió ir a California, a
W.A.S.P. y a Rod, ¡mi compañero!
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