lunes, 10 de agosto de 2026

 

CAP. III.: "Otoño de 1982… y ascensión":


El último concierto fue bastante bien y estábamos disfrutando del resplandor de este, sintiendo que empezábamos a encontrar nuestra verdadera dirección. Aunque había menos de 100 personas, las cosas iban cambiado rápidamente porque ya eran el doble de la vez anterior.   Pero estaba claro que íbamos a ser huérfanos musicales, al menos en lo que a una compañía discográfica importante se refiere, por lo menos hasta que pudiéramos hacer bastante ruido que les obligara a pagar por nosotros (y me refiero a una buena cantidad). "Y si una compañía no nos adopta, tendremos que hacerlo nosotros…" Y es lo que paso realmente, lo hicimos al modo antiguo. Se lo ofrecimos (el show) a los chavales y les dejamos decidir. Tuvimos la suerte de que uno de los chicos que trabajaba con nosotros tenía acceso a un taller/tienda entera de metal y madera de su padre, así que pasamos literalmente meses ahí, días y noches, trabajando en cualquier idea con la que soñáramos (para el show). Lo primero que construimos fue el "potro de tortura", que solíamos usar con una chica medio desnuda y durante los años hemos usado a 5 diferentes para esta parte del espectáculo. De hecho, la canción "Tormentor", de nuestro primer disco, se escribió expresamente para esta parte del directo. El caso es que intentamos hacer varios trucos de este tipo para crear un shock visual en la audiencia. Yo quería conseguir que la gente quedara impresionada y que cuando salieran del local no se oyera ni un alfiler mientras repasaban el "vídeo" de la actuación en su cabeza preguntándose "¿qué era eso que hemos visto?".

 

Ahora todo está dicho y hecho (ya), y yo sabía que se nos podía considerar una banda provocadora, pero quería más, quería conseguir algo más social, hacer que la gente pensara. No sobre lo que habían visto sino cómo lo podían aplicar a sus vidas. Es que si sólo hubiera sido provocar por provocar hubiera sido muy aburrido y sin sentido. Queríamos ser una especie de espejo en el que la gente se pudiera mirar para que se dieran cuenta de lo que había en el mundo real. Pero mirando atrás desde ahora, nadie se dio cuenta de esto, nadie entendió el mensaje. Es algo de lo que no me di cuenta hasta dos años después.

 

Volviendo a los efectos escénicos, después del potro nos pusimos a trabajar en el logo llameante de la banda. Fue un monstruo desde el principio, pero no sólo por el efecto que producía una vez terminado, sino todo lo que tuvimos que hacer para construirlo porque ninguna de nosotros tenía ni idea de cómo fabricarlo y hacerlo funcionar. Fue prueba y error totalmente… Primero construimos las letras de W.A.S.P. con madera contrachapada y luego le añadimos las cabezas de tornillos para que pareciera como el logo que había diseñado para los primeros posters promocionales. Luego había que hacer el marco y el circuito para el propano (o gasolina) que iría alrededor de las letras. El caso es que no sabíamos que necesitábamos la misma presión en todo el marco para que funcionara y ardiera por igual. Y además teníamos que tener mucho cuidado porque los bidones de gasolina podían arder y explotar con las llamas tan cerca. Pero afortunadamente sigo escribiendo esto ahora, así que no pasó nada nunca.  El caso es que era la única manera de hacerlo funcionar, aunque a veces las llamas eran tan altas que podrían quemar los techos de madera de algunas salas, como en el Troubador. ¡Gracias a Dios nunca tuvimos ningún problema serio! Y de hecho, aún hoy puedes ver las marcas negras de quemaduras en las vigas de madera del local. Luego nos dimos cuenta además de que el lugar se volvía muy caluroso (con el fuego), así que la gente bebía mucho más. El Troubador lo sabía así que una vez les amenazamos con no usar el logo en llamas para que nos pagaran más, ¡y lo hicieron! Y es que las ventas por venta de alcohol en el local eran mayores que nunca.

 

Una vez que estaba al mediodía en la tienda, ví una hoja de sierra bastante grande y me empecé a reír. El resto me miraron sin saber de qué me reía y les pregunté que qué les parecería que me la pusiera entre las piernas. Todos sonrieron de inmediato con esa media sonrisa de aprobación inconfundible. Al final, la cosa más tonta iba a ser el mejor truco de todos o el peor. El caso es que tenéis que pensar que nunca se había hecho nada así, con lo que ¿es chulo o estúpido? Y sólo había una manera de averiguarlo… Hicimos una plantilla de cartón y luego con un soplete cortamos y fabricamos la sierra para que me quedara bien puesto. Lo probamos en el siguiente show y la gente se volvió loca, y además de alguna manera había nacido nuestro logo marca de la casa (con la sierra de fondo). Ahora hay muchas bandas que llevan clavos o tornillos en sus trajes de escena, pero entonces nadie lo había hecho aún y la duda nuestra era si funcionaría o se iban a reír de nosotros (afortunadamente fue lo primero).

 

Mientras tanto y según iba pasando todo esto, la banda ensayaba… En los primeros días ensayábamos en un pequeño garaje para dos coches, pero ahí duramos sólo una más, y después nos fuimos a una lavandería abandonada durante otro mes. Curiosamente estaba en la esquina entre Santa Monica Blvd. y Vine St. en Hollywood… La razón por la que lo menciono es que cruzando esa calle estaba el edifico donde eventualmente construimos nuestro estudio "Fort Apache" donde el primer álbum que grabamos fue "The Crimson idol"… El siguiente sitio donde ensayamos, e incluso hoy nadie nos cree, ¡fue un lugar que encontramos donde vendían productos de la granja y que tenía grandes refrigeradores donde almacenaban leche, queso y carne, así que ensayábamos! en un almacén de carne! De hecho, todavía tenía los ganchos en las paredes para colgar las piezas, aunque era un lugar muy pequeño, de dos metros por seis más o menos, y la temperatura se mantenía a tres grados, así que se podía ver nuestra respiración (por el vaho) y cuando parábamos estábamos totalmente sudados y podías ver el vapor que salía de nuestras cabezas y hombros. Pero nos costaba 25 dólares a la semana y estuvimos ahí otros dos meses. Así que cuando le decíamos que la banda que tiraba carne cruda estaba ensayando en un almacén de carne, nadie nos creía. Pero es una historia real.

 

Tocamos en el Trobaudor al menos un día por semana durante cuatro meses, que empezamos los martes, que era el peor día porque los lunes cerraban, y acabamos la noche del viernes o sábado, y cada show atraía a más gente, incluso al final se sobrepasaba la capacidad del local. A veces incluso se abrían las puertas dobles de la entrada y desde el escenario podía ver gente esperando desde mitad del Boulevard de Santa Monica y más de 100 personas que no habían podido conseguir entrada. Imaginar la estampa, nunca había visto eso y es que era realmente inusual, pero de nuevo,! así era la banda! La revista musical local de entonces era Music Connection, y todas las semanas publicaban una lista de las bandas que más entradas vendían en Los Angeles, y poco a poco llegamos a ser número uno. Era curioso porque no teníamos un duro, pero parecía que tuviéramos millones, y todo había nacido en ese taller de trabajo, ¡gracias, Kirk!

 

De ahí ya nos fuimos moviendo a locales más grandes, y luego a teatros, y en menos de once meses desde que dimos el primer concierto estábamos tocando en el Santa Mónica Civic Arena de tres mil personas. El caso es que estábamos conectando con la gente y creciendo de manera muy rápida. ¡Demasiado para una banda que nunca tuvo ninguna intención de tocar en directo! Y todo esto lo hicimos sin mánager y sobre todo ¡sin ninguna compañía discográfica! Pero ya éramos demasiado grandes para que no nos prestaran atención por más tiempo, así que muy pronto EMI/Capitol Records nos llamaría…

 

CAP. II.:   "La llegada del guerrero de la carretera" ("The Road Warrior Cometh"):

 

El primer concierto, el del día 21, funcionó bien, pero fue algo menos memorable de lo que nos hubiera gustado. Sin embargo, Ace y Bill Aucoin planeaban venir al primer concierto, pero les dije que mejor vinieran al segundo. Al final creo que fue la decisión correcta porque para el primero aún no estábamos totalmente preparados. (Quiero decir que) Como banda teníamos la química adecuada, pero necesitábamos un poco más de tiempo para compenetrarnos mejor juntos. El caso es que aprendimos mucho del primer concierto, y no éramos malos musicalmente hablando, pero para que los dos se llevaran mejor impresión, el primer concierto era precipitado. También necesitábamos un gancho visual de verdad, algo con lo que realmente aturdiéramos a la gente. He de recordar que intentábamos impresionar a dos de los tipos que habían reinventado el concepto de "shock rock", con lo que esto iba a ser toda una hazaña porque no queríamos tratar de mostrarles una versión pobre de lo que ellos (KISS) ya habían hecho, porque esto hubiera sido un desastre.

 

Había un tipo de teatro experimental, del que había hablar, que se había intentado hacer en los 60 en UCLA (la universidad de California) y que llamaban "psicodrama". Se trataba de un grupo de teatro en directo que empezaba en el escenario pero que luego se metían entre el público e improvisaban. Mucho de esto tenía que ver con la reacción de la audiencia, y de hecho por ejemplo Jim Morrison formó parte de todo esto. Por ejemplo, recuerdo también haber visto a ALICE COOPER GROUP en sus primeros tiempos con su show "Love it to death" del 71, y es algo que me impactó mucho. Luego, como banda había dos películas que nos habían influenciado muchísimo: "Conan the Barbarian" y "The Road Warrior" (ndr: la segunda parte de "Mad Max"). De hecho, la idea de Chris y mía de vestir pantalones sin la parte de atrás proviene directamente de esa película. Y es que "The Road warrior" me causó un gran impacto. Es que tenéis que recordar que muchos de los grupos que me influenciaron como NEW YORK DOLLS o KILLER KANE se catalogaron después como punk rock, y es que de alguna manera mi idea de WASP es que fuera en directo como una película punk rock.

 

La imaginería visual de esto era espectacular y fue todo realizado por un tipo cinematógrafo impresionante llamado Dean Semler, ¡adoraba su trabajo! De hecho, más tarde fue el director de fotografía de los vídeos de "Forever free" y "The real me", y justo al día siguiente de rodar el primero, él se fue para hacer una película llamada "Bailando con lobos" (por la que ganó un Óscar, por cierto). El caso es que había estado pensando durante algún tiempo sobre qué podría ocurrir si una banda mezclaba heavy metal y punk. En realidad, no me parecía que hubiera tantas diferencias entre ambos estilos. Es más, veía bastantes similitudes entre ambos, aunque quizás más a nivel visual que musical, a pesar de que la línea musical más tarde se estrechara mucho en otras bandas. Incluso, bastante de nuestro material inicial tenía regusto punk…

 



Mucho de lo que estoy describiendo aquí os podría parecer a algunos como meras divagaciones, pero es importante que entendáis que todo esto nos estaba pasando en un período de tiempo muy corto. Incluso la chica desnuda en el potro de tortura que vendría pocos conciertos después era influencia directa de la película "Road warrior", concretamente de la escena de la persecución al final de la película en la que dos personas están atadas de pie en la parte delantera de la camioneta con capuchas sobre sus cabezas. También, la imagen de dos personas totalmente aterrorizadas y sin nadie que les ayudara era algo que me causó una gran impresión, y para mí esto es el verdadero horror.

 

Es que incluso hoy no he visto ninguna película ni de "Jason" ni de "Freddie Krugger", porque nunca me ha interesado esto ya que no es real. Siempre me ha fascinado más los resquicios oscuros de la mente humana y esa escena me impactó de verdad. Así, la idea del potro de tortura no era para poner una chica desnuda en el escenario sino el hecho de mostrar la impotencia de la chica. Lo podías ver en las caras de la gente cuando lo hacíamos en el show, ¡se quedaban impresionados! Por eso siempre he dicho que estaba diseñado para ser algo más psicológico que un simple truco efectista, y por eso funcionó. Algo que simplemente te impresione por lo que ves me aburre, y todavía lo hace.

 

Pero volvamos al show del 28… La idea del "psicodrama" me llevaron a la carne cruda (que tiraba al público). Ésta era la primera gran idea que necesitábamos. Era malvado, era rudo, era crudo y era perfecto Más tarde comenté que era como ir a un partido de beisbol donde tenías que estar atento si no querías que te golpeara una bola suelta. Si alguien te lo cuenta sin verlo, podía parecer algo increíblemente infantil, pero si estabas allí (dentro del show) y lo veías, era espantoso. Lo primero de todo es que, cuando vas a un show en directo, hay una barrera oculta entre la audiencia y la banda. Así que, si estás entre el barullo, estás seguro, eres invisible y no se espera nada de ti. ¡No en nuestros conciertos! y es que la carne destruía esta barrera invisible. Quiero decir que ninguna banda de rock había roto nunca esta línea imaginaria antes de esto. No, (en los conciertos de W.A.S.P.) nadie estaba a salvo y nadie sabía quién iba a ser golpeado el siguiente. Ya unos cuantos shows más tarde, cuando la masa era realmente grande, era un poco como pescar en un barril porque, al haber tanta gente, nadie podía moverse mucho. Era divertido mirar a personas sueltas que veían que no podían escapar, y los miraba a los ojos y ellos sacudían la cabeza gritando "¡no, por favor, a mí no!".

 

Así que creamos una mentalidad de cierto miedo y de desprotección en la audiencia, y lo veías con una curiosidad casi morbosa incluso si no querías. Además, nunca nadie salió herido porque, aunque parecía que les golpeaba fuerte, realmente no era así, pero el espectáculo era muy intenso pese a todo. De hecho, de aquí vino un poco el hecho de beber sangre… El caso fue que una noche pusimos la carne en la caja de "Raw Meat" ("la caja de la carne cruda") y ya después de haberla tirado a la gente y demás, miré y me di cuenta de que había como una copa de sangre real en el fondo de la caja. Siempre me ha encantado improvisar en el escenario, así que me pareció muy obvio y… ¡a por ello! Nada como un buen error porque había nacido otro detalle marca de la casa de W.A.S.P., pero nada prediseñado sino totalmente improvisado. De hecho, así fue como surgieron muchos de nuestros primeros trucos en escena, porque varios fueron premeditadamente diseñados, pero otros no. Lo que siempre me ha sorprendido es que nunca nadie viera la conexión entre nosotros y todas esas películas. Es algo que siempre he estado esperando, pero nunca sucedió.

 

Más tarde, después de ese show que decíamos, Ace y Bill vinieron al camerino y todo fue bien. Nunca acabamos trabajamos juntos por diferentes razones, pero siempre tuvimos una relación amistosa. A menudo desearía saber qué podría haber pasado si finalmente hubiéramos llegado a trabajar juntos. Y sus aportaciones fueron muy valiosas, pero tuvimos más crecimiento que el que necesitábamos, y es que nos convertirnos (rápido)… ¡en un monstruo!

 

W.A.S.P. – DIARIOS Blackie Lawless



CAP. I.:  "El primer show de W.A.S.P.":

Era primeros de junio de 1982 cuando me encontré con Chris Holmes para discutir si íbamos a trabajar juntos de nuevo, que habían pasado 4 años desde que los dos habíamos tocado juntos en la banda SISTER (ndr: también junto a Nikki Sixx). Fue el grupo donde ambos aprendimos el tipo de rock teatral que haríamos después en esta nueva banda. 

De hecho, inicialmente no teníamos la idea de hacer conciertos en directo, aunque yo tenía (ya) diez canciones compuestas que íbamos a grabar para luego moverlo por ahí para intentar conseguir un contrato discográfico. Muchos de esos temas luego se regrabarían para el primer disco, pero el problema fue que inicialmente no tuvimos ninguna oferta de ninguno de los sellos importantes, que todos nos rechazaron. Así que después de dos meses de esperar impacientemente una respuesta que nunca llegó, decidimos probar con esos temas en directo. No sabíamos si serían bien aceptados por una audiencia sobreexpuesta a nuevas bandas (y canciones) en Los Ángeles entonces pero nosotros pensábamos que eran temas muy buenos. Parece divertido que NINGUNA COMPAÑÍA quisiera entonces canciones como "Love Machine", "Hellion", "Sleeping in the Fire", "On Your Knees"… pero así fue.

De todos modos, (siguiendo con) nuestro plan para que algo ocurriera, decidimos salir ahí y tocar en directo, algo que al principio habíamos dicho que no haríamos. Lo primero que necesitábamos era una dirección los cuatro que estábamos ahí entonces: Chris, Tony Richards (batería), Don Costa (bajista y que había sido el último en incorporarse) y yo mismo. Lo que teníamos claro es que, si íbamos a hacerlo, no nos quedaríamos quietos ahí tocando los temas sin más. Queríamos entretenernos a nosotros mismos, y de ahí partió realmente la idea de hacer un espectáculo.

De cara a la grabación, el primer concierto lo hicimos en agosto del 82, que yo todavía tocaba la guitarra y Don el bajo. Él era un gran instrumentista y muy bueno en directo también, y era toda una estrella. Tenía un número habitual que era que clavaba un rallador de queso en la parte de atrás de su bajo, y en medio del concierto le daba la vuelta y empezaba a pasar sus nudillos por ahí, con lo que le caía la sangre por todo el brazo, ¡era bastante espectacular! Pero Chris tenía un gran problema con esto, y no por el tema visual sino porque dejara de tocar el bajo para hacerlo. De hecho, había otro par de momentos durante el show que él dejaba de tocar para hacer una cosa u otra. El caso es que al día siguiente Chris me dio un ultimátum, que él o Don se marcharían de la banda. Intenté durante una hora convencerle de que reconsiderara su postura, pero no quería saber nada. Yo no iba a perder a Chris, así que fui el elegido para darle las malas noticias a Don… Fue duro, además porque (yo) había insistido mucho en que tanto Don como Tony dejaran la banda en la estaban en ese momento, un grupo llamado DANTE FOX y que cambiaría el nombre poco después por el de GREAT WHITE.



Total, que ahora ¡no teníamos bajista!… Había conocido a Randy Piper de un par de bandas en las que habíamos coincidido en el pasado. De hecho, hubo una encarnación previa con Tony, Randy y yo que nunca llegó a salir a la luz. (Y no salió porque) El ingrediente que faltaba era Chris y yo lo sabía, así que llamé directamente a Randy y le pregunté si vendría. Sentía que la química estaba ahí pero sólo había un problema, que no había bajista. El caso es que Randy podía cantar y yo necesitaba una segunda voz para hacer todas las armonías conmigo. Pero bueno, la realidad es que mandé copias de la maqueta tanto a Ace Frehley como al mánager de KISS de entonces, Bill Aucoin, y ellos accedieron a venir a Los Angeles a ver nuestro primer concierto en el Trobaudor, que organizamos pronto. Ahora teníamos dos opciones: o encontrar un bajista y ensayar con él durante tres semanas y yo sólo cantaría, o que yo tocara el bajo. Fue Holmes el que dijo que ya teníamos en la banda 4 personalidades muy fuertes, y volátiles, y que no necesitábamos un quinto miembro para que todo fuera incluso peor. Así que fuimos al Guitar Center (que entonces sólo había uno, el original, que estaba en Sunset Blvd.) para comprarme lo que llamaba "la herramienta de la ignorancia". Esa descripción era injusta, pero sí describía bien mi ansiedad y frustración con el instrumento entonces.

Tocamos dos conciertos en el Trobadour: el primero el 21 de septiembre, y el segundo el 28, justo la siguiente semana. Ambos fueron en la noche del martes a las 8 de la tarde y, considerando que el local cerraba los lunes, era el peor día de la semana para tocar, pero vinieron 63 personas al primer concierto, ¡humildes comienzos!