Suele ser norma general que uno
salga de los conciertos con esa sensación de euforia infinita y de haber visto
"el concierto de mi vida" y que, luego con el paso de las horas y los
días esa sensación se vaya relajando y convirtiendo lo vivido en un
"simple" GRAN CONCIERTO.
Es menos común que, tal y como yo
estoy experimentado hoy, uno salga pensando que algo ha pasado para no ser tan
bueno como se esperaba y haya una cierta desilusión y con el paso de esas
mismas horas (no sé si de los días y meses posteriores) uno crea haber vivido
un "CONCIERTAZO BRUTAL".
Creo que todos sabemos que el Sr.
Lawless (Blackie para los amiguetes) es un personaje peculiar, con una enorme
personalidad y por supuesto, con un EGO tremendo y obviamente eso se traduce en
momentos épicos y otros algo desconcertantes.
Lo vivido anoche en La Riviera,
con una sala a reventar y donde no cabía ni un alfiler es uno de esos momentos
donde uno arde en la hoguera de temas brutales, riffs potentes y rapidísimos,
desesperación en letras maravillosas y una sensación de felicidad absoluta
hasta que, nuestro buen amigo Blackie saca su otro yo (The Crimson Idol) y
decide que ya está, que ha estado 1 hora y 45 minutos y que, ha dejado su
impronta, que se enciendan las luces blancas y que desmonten el escenario que
mañana más, pero en otro lugar.
Pero hoy siento que he disfrutado
como una bestia parda y que, cuando con 10' de retraso se encendían las luces
rojas que iluminaban un muy bonito escenario, con 2 pantallas laterales y un
telón central más grande con los símbolos de la banda (esa sierra circular con
el nombre de WASP y las fechas de 1982-2012, conmemorando sus 30 años de
existencia) y comenzaban a sonar las sirenas rojas, la banda se situaba en el
escenario para ponernos a todos "On Your Knees", es decir de rodillas
a sus pies, sonando brutales y mezclándola con otra tremenda "The Torture
Never Stops" que, desde luego nos postraba ante ellos.
Le sigue la versión del tema de
los Who, "The Real Me", donde ya se levantan los telones laterales
que cubrían las pantallas y que, desde ese momento y hasta el final del
concierto (en algunos momentos, para mí, de forma desafortunada e inexplicable)
no pararon de emitir imágenes con actuaciones antiguas y videoclips de la
propia banda.
Con un par de, MADRID, ARE YOU
READY?, y una respuesta aplastante de la sala, nos indica que están allí para
celebrar los 30 años de la banda y que además, harán un intermedio con una
parte de su obra conceptual "The Crimson Idol".
Atacan, de inmediato, las
salvajes "L.O.V.E. Machine" y una bestial "Wild Child" que
desde luego, nos demuestran que son unos chicos salvajes y muy, pero que muy
potentes.
Toca momento romántico (eso sí,
estilo Lawless) y suena "Sleeping in the Fire", mezclándola con la
parte central de la preciosa "Forever Free".
Realizan una pequeña retirada
mientras en las pantallas se proyecta el famoso discurso de Martin Luther King
en Washington con su famoso "I have a Dream", y es aquí donde saltan
sin ningún miramiento y hacen "The Headless Children" y tras este
tema la sala estalla cuando anuncia "I Wanna be Somebody", donde tras
la tralla inicial espectacular y violenta, divide al público en derecha e
izquierda (acaso conoce la situación política en nuestro país?) para cantar a
coros el estribillo y hace que la sala reviente absolutamente.
Nueva retirada momentánea para
que las pantallas comiencen a mostrarnos la película sobre "The Crimson
Idol" e inician una aventura que, aunque no se corresponde con el tono
hasta ese momento vivido por potencia, rapidez y brutalidad, sí que a mi
parecer fue una absoluta delicia ver a Blackie como nos desgrana la historia de
Jonathon Steele, la subida al olimpo de la fama y la caída en la más absoluta
de las desgracias hasta su muerte.
Comenzaron esta parte del set con
la imponente "The Titanic Overture" para seguir con un medley del
citado disco, con partes de The Invisible Boy e I'm a One, y terminar con
"The Idol" y la maravillosa (y una de mis temas favoritos), "The
Great Misconceptions of Me".
Aquí las pantallas una vez que se
retiran nuevamente, nos muestran la palabra STILL!,
es decir, nos anuncian que continúan, lo cual es de agradecer jeje.....
Para mí, aquí viene lo peor del
concierto y es que nos emiten un comercial de TV que hicieron para la película Spinal
Tap y de inmediato, el batería Mike Dupke comienza un solo de batería potente,
pero ni vistoso ni virtuoso y que, además, como va acompañado de una sucesión
de videos de carreras extremas, resulta de todo tipo incomprensible. NO
ENTIENDO NADA.
Menos mal que, justo antes los
pipas han comenzado a instalar el famoso ELVIS, el espectacular pie de micro
que usa el amigo Lawless y que, cuando vuelve a salir para atacar la parte
final (y definitiva en este caso) del concierto nos indica que es el pie de
micro más caro del mundo porque cuesta 10.000 $, pero de verdad que es muy
molón como lo usa y como se balancea en todo momento sobre él.
Bueno, como acabo de comentar su
nueva y definitiva salida al escenario es para anunciarnos que viene el amigo
Charlie y su sierra mecánica y una BRUTAL, SALVAJE, TREMENDA y FABULOSA
"Chainsaw Charlie (Murders in the New Morgue)" que es coreada,
cantada, saltada y gozada por todos de una forma fantástica.
Tras este apogeo, las ya famosas
pantallas laterales nos comienzan a hablar de la guerra de Secesión americana y
concretamente de la batalla de Gettysburg para iniciar la preciosa y
fabulosamente interpretada "Heaven's Hung in Black" para terminar la
fiesta con la siempre divertida y coreadísima "I Blind in Texas"
donde en su parte central cuando la banda deja de tocar el público jalea a
Blackie de una forma atronadora, teniendo que callarnos el propio Lawless para
terminar el tema y despedirse de Madrid, con un "EMOCIONADO DE MADRID,
EMOCIONADO DE ESPAÑA...." y dejándonos
con 3 palmos de narices ante una buena y prolongada bronca del respetable.
En definitiva un ENORME CONCIERTO
de una banda TREMENDA con un buen Doug
Blair a la guitarra solista (sin florituras pero con actitud y sonando muy
potente), una buena base rítmica con un muy sólido Mike Duda al bajo y un potente y pegador Mike Dupke y desde luego con un líder BRUTAL, EGOLATRA, SOBERBIO,
un auténtico IDOLO CARMESÍ, nuestro diabólico amigo, BLACKIE LAWLESS.
SET LIST.:
On your Knees / The Torture Never StopsThe Real Me
L.O.V.E. Machine
Wild Child
Sleeping in the Fire / Forever Free
The Headless Children
I Wanna be Somebody
The Crimson Idol Set
The Titanic OvertureThe Crimson Idol Medley (The Invisible Boy - I'm a One.
The Idol
The Great Misconceptions of Me
Spinal Tap Heavy Metal (Comercial de TV)
Solo de BateríaChainsaw Charlie (Murders in the New Morgue)
Heaven's Hung in Black
I Blind in Texas
Lo ya dicho: envidia (no sé si sana o qué). Me alegro de que disfrutaras del concierto. Porque me coge lejos, que si no allí que me hubiera plantado. Saludos.
ResponderEliminarHubieras disfrutado Angel, y de envidia seguro que sana, pero si fuera insana sería con cervezas y alcohol variado no?
ResponderEliminarGracias por tu comentario.
Nada gran master, un placer haber compartido la crónica. Y ya sabes es de esas que me gustan. Una crónica que transmite perfectamente las sensaciones vividas.
ResponderEliminarUn saludo.